De cualquier manera imaginable las medusas nebulares giran electromagnéticas, paulatina y lentamente. Su belleza incita al tacto. Pero su respuesta es veneno. La gracia y la hermosura incineran seduciendo. El arte en cambio es intocable, antimatérico y excluido al cuerpo. Sólo se regocija en la vista, en el oido. ¿Por qué no encontrar el tacto lacerante de la belleza en un arte palpable?
sábado, 11 de julio de 2009
la primera noche
jueves, 9 de julio de 2009
Génesis

Una vez extinta la voz sólo un eco baila. Una vez que el baile cesa se cierne la noche. Cuando la oscuridad es obsesiva se funde en su abrazo la muerte. Silencio, Oscuridad y Muerte, puedo sentir el temblor del estallido, un ombligo de luz se revienta en su centro. Un zumbido, una sordera ciega, el frío desarticulante, la alumbración.
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